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Sábado
Santo.
Jesús ha pasado toda la noche y pasará también todo
el sábado en el sepulcro, custodiado por los
soldados, sobornados por el Sanedrín para testificar
contra su Resurrección.
La Vigilia pascual comienza con la Bendición del
fuego nuevo, el cual ha de encenderse por medio del
pedernal para significar que Cristo, a quien el
pedernal representa, es el origen de la luz, la cual
ha de brotar de ese fuego bendito.
Al terminar
la Bendición del fuego, el celebrante prepara el Cirio
pascual trazando sobre él con un estilete una cruz,
escribiendo con el mismo la primera y la última letra
del alfabeto griego (Alfa y Omega) y los números
correspondientes al año en que se vive, en esta forma y
diciendo las palabras del caso. Luego, se bendicen cinco
granos de incienso (si no están ya benditos de otro año)
y se los clava en el Cirio el cual se enciende con el
fuego nuevo, y entonces, finalmente, es él bendecido.
Posteriormente se lleva
acabo las lecturas bíblicas preparándose así la doctrina
bíblica para el bautismo en su bendición de la pila
bautismal
y Renovación de las promesas, terminadas las lecturas
bíblicas. y se engarza con las Letanías de los Santos.
para entonar el "Gloria", rompen su silencio el órgano y
las campanas, descórrense las cortinas moradas que
cubren los altares, vistiendo con el el color blanco y
el templo entero recobra el aspecto festivo por la
resurrección de Jesús el hijo de dios.
Esta celebración que
fue concelebrada por los padres de esta parroquia y el
Fr. Francisco Anzaldo quien dio lo homilía dijo... es
tiempo de renacer el corazón cristiano con la la
resurrección de nuestro señor quien goza de su gloria
eterna encaminada la salvación de sus hijos. es tiempo
de reconocer los pecados y buscar la vida la salvación
en nuestro señor Jesucristo que el día de hoy nos invita
a reflexionar... concluyo Anzaldo.
(escucha la homilía en audio da click aquí).
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